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No estás sola/o: cuidar también a quien cuida

El cuidado del cuidador apareció con fuerza en el relevamiento: agotamiento, aislamiento, culpa, miedo al futuro.

Bienestar familiar · 6 min de lectura

El tema que casi no se habla

En el relevamiento, varias familias escribieron, con palabras distintas, la misma cosa. Una mamá lo resumió con una claridad dolorosa:

"Nos alejamos de lugares que frecuentábamos, vamos perdiendo amigos, cambia la dinámica familiar. Pasamos a vivir en un círculo cerrado muy íntimo donde aparece la soledad, pero ahí sentimos que no molestamos."

Otra mamá dijo, directo:

"El tratamiento y ayuda para quienes cuidamos es fundamental." — Mariana M.

El cuidado del cuidador o cuidadora no es un lujo ni un "cuidate" inspiracional. Es una parte estructural del cuidado de la persona con TEA. Si la persona que sostiene se rompe, no queda nadie en pie.

Señales de sobrecarga

Vale la pena mirarse con honestidad:

  • Dormís poco y mal de forma sostenida.
  • No tenés energía para cosas que antes disfrutabas.
  • Estás corta/o de paciencia con todos en casa.
  • Te sentís culpable todo el tiempo, hagas lo que hagas.
  • Estás aislada/o: hace meses que no ves a alguien que no sea de la familia.
  • Pensás todo el tiempo en el futuro con angustia.

Si reconocés tres o más, no es debilidad: es carga acumulada. Y tiene solución.

Qué empieza a ayudar

Terapia propia

Un espacio donde vos no seas "la mamá o el papá de", sino una persona con sus propias cosas para procesar. No hace falta que sea terapia especializada en TEA. Cualquier psicólogo con quien te sientas cómoda/o sirve.

Red de pares

Hablar con otras familias que pasaron o están pasando por lo mismo. No "para que te den consejos": para no traducir. Poder decir "el supermercado fue un infierno hoy" y que alguien entienda sin explicación.

Espacio propio sin justificar

Una hora a la semana que sea tuya y nadie la cuestione. No hace falta que sea productiva. Puede ser caminar, tomar café sin compañía, leer algo que no sea sobre TEA.

Reconocer a hermanos/as

Una mamá nos escribió:

"Los hermanos van quedando a un lado porque sin querer nos enfocamos en sacar adelante al que más nos necesita."

Cuidar al cuidador incluye mirar también a los otros hijos o hijas. Un rato exclusivo por semana cambia su semana. Y aliviana la tuya, porque dejás de arrastrar culpa.

Lo que Azulito está construyendo

Un grupo de apoyo entre familias TEA de Treinta y Tres y la región está en preparación. La idea es un espacio mensual, presencial o virtual, para cuidarse entre quienes sostienen. Si te interesa, escribinos por el chat.

Y si estás leyendo esto a las dos de la mañana porque no podés dormir: no estás sola. No estás solo. Somos muchos, y desde hace poco, somos más organizados.